La Grazia, una película de Paolo Sorrentino llena de gracia y de Gracia.
En el diccionario de la RAE, la palabra gracia tiene quince acepciones. Muchas de ellas, se pueden aplicar a La Grazia.
Toni Servillo, en estado de gracia (veáse acepciones 1, 7 y 9) por una interpretación magnánima.
Un Sorrentino contenido en su ironía y su intensidad, aunque no en belleza y en metáfora (15, 10, 9)
Una trama que ahonda en la profundidad del alma humana, la duda, el equilibrio entre lo deseado y lo correcto, el deber y el miedo, lo divino y lo infernal. (14)
Como siempre, Sorrentino lo ha vuelto a hacer. Una obra de arte, del séptimo.
Para ver en pantalla grande, sin duda, en salas.
La espectadora (yo) queda subyugada.

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