jueves, 29 de abril de 2010

Hitchcock "Memory of the camps"

29 de abril de 1980, fallece Alfred Hitchcock. En estos treinta años de su ausencia, mucho se ha escrito y hablado sobre el cineasta y casi todos hemos visto la mayoría de sus películas. Pero hay un trabajo de Alfred Hitchcock que quizás alguno todavía no conozca. Y a su fallecimiento todavía no se había hecho público. Me parece hoy una buena ocasión para recordarlo.

24 de abril de 1945, Alfred Hitchcock ya había rodado más de veinte películas, entre ellas títulos conocidos como 39 escalones, Sospecha, Rebecca, El hombre que sabía demasiado...
Las tropas británicas, rusas y estadounidenses llegan a los campos de exterminio y se encuentran frente a una realidad oculta que debían desvelar para la Historia.

El ejército americano dio órdenes de mostrarlo todo para crear un archivo visual que certificara como prueba del holocausto. Entre los cineastas que filmaron los campos se encuentra Georges Stevens -futuro autor de Un lugar en el sol-que rodó una serie de imágenes en color que fueron secuestradas porque superaban lo soportable.
El operador británico Sidney Bernstein rodó también imágenes de los campos de Bergen-Belsen que fueron supervisadas por Alfred Hitchcock. Se precisaba que un cineasta con experiencia hiciera creible aquellas imágenes increibles, para que nadie pudiese decir jamás que aquello era falso o que era un montaje cinematográfico.
Sidney Bernstein, director de la película, convenció a su amigo Alfred Hitchcock para que abandonara Hollywood durante varias semanas y colaborara en el rodaje de la película.
El maestro del suspense ordenó que se mantuvieran las panorámicas que enlazaban los verdugos nazis desenterrando los cuerpos de sus víctimas con los judíos exterminados.
Hitchcock se acredita como "asesor de tratamiento". Actuó como "organizador del material grabado" junto con los escritores Colin Testamentos y Richard Crossman y los editores Peter Tanner y MacAllister Stewart.
En una entrevista antes de su muerte, Lord Sidney Bernstein explicó que la contribución de Hitchcock era conseguir que la veracidad del documental fuera total: "Grabó alrededor de cada campo de concentración , los diferentes pueblos, diferentes lugares y las personas que allí vivían... De lo contrario, se podría haber mostrado un campo de concentración, y podría estar en cualquier lugar, a kilómetros de distancia de la humanidad. De esta forma era real". Según Peter Tanner, uno de los editores de la película, la preocupación de Hitchcock era "debemos tratar de evitar que la gente piense que esto es falso".

Curiosamente, el montaje de Alfred Hitchcock titulado Memory of the Camps fue generado en los sótanos del Imperial War Museum inglés y no fue mostrado hasta 1985. Las imágenes de los campos sirvieron, en cambio, como prueba en el proceso de Nuremberg.

Y lo cierto es que tiene que verse para creerse. Aún sabiendo lo que la historia nos ha contado, estas imágenes son la certificación del horror. El documental dura 59 minutos y está en inglés; es muy duro pero recomiendo que saquéis tiempo y valor para verlo entero.